Las estadísticas se quedan cortas

La verdad es que reconozco que no suelo fijarme demasiado en el juego de las pívots, pero ayer sí lo hice y me alegro porque me di cuenta de lo injustas que son las estadísticas y las valoraciones porque no reflejan ni de lejos el trabajo que se hace.

A la capitana de Araski, Laura Pardo, ayer le tocaron en suerte como parejas de baile una tal Alminaite, una torre lituana que le saca 20 centímetros y una tal Coulibaly, una malinense recién llegada de Turquía que cuando coge un rebote parece que le vaya la vida y con sus aspavientos protegiendo el balón si yo estuviese cerca salía por piernas por si las moscas.

Foto: Araski

Aquella era la viva imagen de David contra Goliat, de la ilusión de un equipo modesto contra un equipo consagrado como el Uni que aspira a lo máximo este año. Laura no se arrugó ni con una ni con la otra, al contrario jugada tras jugada defendía como si llevase toda la vida jugando con jugadoras de este nivel. Luego me acordé que la vi debutar en LF en la ida en Fontajau recién salida de una lesión, así que toda la vida va a ser que no.

Laura ha dado unas cuantas vueltas, pero es de Vitoria como muchas de las jugadoras de Araski. Me puedo imaginar lo alucinante que debe ser poder jugar en tu casa contra lo mejorcito del país y que te toque defender a jugadoras como Erika de Souza, Nadia Colhado, o salgas de un bloqueo y te cruces con la mismísima Alana Beard o le metas un tapón a Jelena Milovanovic, debes flipar en cada partido. Y como Pardo,  lo mismo Aldalur, Etxarri, Velasco, … vamos cuanta más diferencia más empeño e ilusión que le ponen las novatas y a eso no las gana nadie, pero eso no sale en las estadísticas como tampoco se reflejaba hoy el gran partido de Pardo mirando los números.

Tiene mucho mérito el temporadón que está haciendo Araski con tanta gente joven y de la zona, tres derrotas consecutivas tienen que doler, pero hay que ponerlas en contexto porque el calendario no ha ayudado. 

En la ida Araski aguantó a Uni un cuarto, en la vuelta dos. A esto se le llama aprendizaje y como continúen con esta progresión cualquier día dan un susto a los grandes, sólo es cuestión de tiempo porque la fe mueve montañas y este equipo tiene fe para mover lo que haga falta. 

Eso sí, la semana que viene ya no hay excusa que valga y toca ganar a los Embutidos para recuperar las buenas sensaciones. Luego a disfrutar a tope de la Copa que no se juega todos los días y a lucir las camisetas para la ocasión que son muy chulas. Desde luego que envidia que dais l@s últim@s en llegar y siempre l@s primer@s de la clase !!! 

Foto: Araski

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