A veces las palabras sobran porque los gestos lo dicen todo

Del partido entre IDK Gipuzkoa y Uni Girona ayer sólo vi los 40 minutos de juego y unas horas más tarde las declaraciones de los protagonistas colgadas en Gipuzkoa Sport.

En las entrevistas aparecía una Iulene Olabarria exultante lo que viene a ser normal tras lo ocurrido y una Azu Muguruza contenida que me sorprendió porque estaba seria y nadie hubiese dicho que acababa de ganar al subcampeón de la Liga.

La verdad es que me extrañó un poco porque con el calvario que han pasado en otros tiempos por culpa de las lesiones, lo de ayer tuvo que ser una gran satisfacción para el equipo y sobretodo para el cuerpo técnico que las ha debido ver de todos los colores.

Hoy he visto de nuevo el final del partido y efectivamente merecía la pena verlo de nuevo porque son apenas unos segundos, pero cuanto tiempo invertido hay detrás de ellos.

A Azu tras el pitido final le había perdido el rastro y eso me ha llevado a cruzarme con  Astou Traoré que estuvo algunos meses en San Sebastián la temporada pasada.

Si alguien hizo como yo y tras el pitido final apagó el ordenador y no tuvo oportunidad de ver la alegría del banquillo donostiarra que le de al Play y primero verá como se saluda a alguien que se aprecia (Traoré) y luego como un banquillo unido debe celebrar una victoria contra un grande (Muguruza & cia).

Es de esas imágenes que te deja el deporte y que podrías aplicar a la vida en que hay que acordarse de donde venimos para saborear al máximo lo que se consigue e importante también cómo se consigue porque recordemos que el equipo tiene cinco jugadoras de la casa si las cuentas no me fallan, ahí es nada.

Pero tranquil@s que eso fue ayer, mañana toca currar en el Gasca porque la coach como bien dijo no va a permitir que nadie se duerma en los laureles y ella la primera, pero ayer había que celebrarlo y no había para menos.

Lo dicho enhorabuena y a disfrutarlo !!!