En la vida y en el deporte, hay que aprender a saludar, pero también a despedirse

En apenas tres días en la Liga DIA hemos tenido una muestra de la cara y la cruz sobre como hay que despedirse de los clubes.

En el Mann Filter a principios de semana anunciaban el retorno de la finlandesa Taru Tuukkanen que vuelve a Zaragoza catorce años después de haber jugado en el equipo maño. Llega para echar una mano al equipo de Víctor Lapeña y cubrir la reciente baja de Jaklin Zlatanova.

Es evidente que la jugadora finlandesa se fue de Zaragoza dejando un grato recuerdo porque si se hubiese marchado como lo han hecho las argentinas Andrea Boquete y Macarena Rosset de Cadí La Seu dudo que la hubiesen vuelto a llamar.

Me parece muy respetable que las dos jugadoras argentinas hayan decidido de buenas a primeras abandonar la disciplina del club porque añoran su país, no se han adaptado al juego de la Seu o simplemente no aguantan las bajas temperaturas de la ciudad, el motivo me es indiferente.

Ahora bien hacerlo sin previo aviso y no aceptar darle ni tan siquiera una semana de margen al club que se lo ha pedido para tener tiempo a buscar sus sustitutas me parece una lamentable decisión y poco profesional porque a los turrones en casa hubiesen llegado igual.

Las jugadoras son conscientes que el club no les pedía el favor por gusto sino por necesidad porque dejan al equipo con ocho jugadoras disponibles para el próximo partido de este domingo contra Uni Ferrol, pero ojo porque de esas ocho jugadoras Caitlyn Ramírez el fin de semana pasada no jugó porque estaba lesionada y Andrea Vilaró acabó cojeando el partido.

Y en éstas quien puede salir beneficiada de este súbito cambio de aires de las jugadoras argentinas es Helena Oma que hoy se ha anunciado que se marcha cedida del Uni Girona al equipo ilerdense.

Helena a sus 21 años necesita minutos y en Girona a pesar de haber superado la lesión de rodilla está claro que iban a estar muy caros. En la Seu, su nuevo entrenador Bernat Canut seguro que sacará provecho de esta excelente jugadora que ha demostrado que cada minuto que sale en Girona aporta cosas positivas.

Así que bienvenida Taru, mucha suerte Helena y que les vaya bonito a las argentinas en su vuelta a casa.